El próximo 10 de noviembre se estrena “El maestro que prometió el mar”, película basada en la historia real del profesor Antonio Benaiges que implementó métodos pedagógicos pioneros en un pequeño centro rural burgalés. Cine y educación que desde Cineduca hemos tenido ocasión de ver con antelación.

La educación es subversión. Nada hay más revolucionario que enseñar a los niños a pensar por sí mismos, a no seguir a la manada por muy animal gregario que seamos. Pero el pensamiento crítico no lo tiene fácil, porque hay muchos intereses en contra de él. Intereses dispuestos a lo que sea porque no cuestionemos el statu-quo.

Hace unos años nos conmocionó la historia de Malala Yousafzai, una niña de sólo 15 años que sufrió un atentado contra su vida en su país, Pakistán, por el hecho, tan peligroso, de estudiar y defender que las mujeres se formaran en su país. La educación como acto subversivo.

Nos parece que en pleno siglo XXI este tipo de noticias son una aberración propia de lugares lejanos. Pero no olvidemos que no hace ni 100 años cosas así también ocurrían en Europa. En concreto aquí, en España.

Porque la educación es un pilar fundamental de las sociedades. A través de ella nos formamos todos en el campo que sea, desde médicos a periodistas. Desde cualquier oficio a quien no trabaja, al menos tenemos una mínima alfabetización gracias a la escuela. Una escuela anquilosada en una educación decimonónica basada en la memoria y en el casi absoluto desinterés de los políticos en fomentar la curiosidad y el pensamiento crítico que mencionaba antes.

Pero no siempre es así. Por fortuna.

Cuando la educación es revolución | El maestro que prometió el mar

Cuando la educación es revolución | El maestro que prometió el mar

La educación como revolución en la historia

A lo largo de la historia ha habido numerosas corrientes pedagógicas y docentes que han puesto, con mayor o menor éxito, al niño en el centro de sus metodologías.

Y hoy, permitidme hablaros de una de ellas con la excusa de “El maestro que prometió el mar”, película española que se estrena próximamente y que sus productoras, (Filmax, Minoria Absoluta y Lastor Media) nos hicieron llegar amablemente para que pudiéramos verla en primicia al tratar un tema de nuestro campo de interés: cine y educación.

Y es que la película narra la historia real del maestro Antonio Benaiges (1903-1936), docente catalán que fue destinado a un pequeño colegio burgalés en 1934. Benaiges implementó aquí las técnicas educativas del pedagogo francés Celestin Freinet y su “materialismo escolar” cuya acción más reconocida, y replicada fielmente en la película, fue la introducción de una imprenta en los centros educativos.

Un acto revolucionario en la educación de los años 20 y 30 del siglo XX. Casi tanto como las pizarras digitales hoy.

A través de esas imprentas los alumnos podían aprender, de forma práctica y colaborativa, a escribir y crear su propio material. A su vez, iban desarrollando todo tipo de competencias y un tipo de pensamiento divergente pues la materia no se vomitaba en un examen, sino que, mediante la práctica y el conocimiento profundo para realizar su “cuadernillo”, interiorizaban los contenidos y los comprendían mejor. Y cuando comprendes algo, lo interiorizas y lo haces tuyo, empiezas a pensar.

Cine que enseña

La película retrata una mentalidad de hace un siglo en la que los niños no tenían el protagonismo de ahora y donde el pensamiento, el aprender, estaba muy infravalorado. Hablamos de una España con unos índices de analfabetismo aún altos y donde el trabajo infantil era norma en un país azotado por el hambre y un retraso atávico.

En ese clima este profesor trajo a la España rural una técnica “revolucionaria” e hizo una promesa aún más revolucionaria. Prometió a sus alumnos de Burgos que los llevaría a ver el mar.

El filme, exquisitamente ambientado y con una producción brutal en la recreación de la España de los primeros años 30, recrea el shock que eso supuso en la vida del pueblo. En positivo, para los niños, que iban a conocer un mar que no habían visto nunca (algo que también nos parece marciano hoy día) y, en negativo, a unos adultos que consideraban que “llenaba de pájaros” las cabezas de los niños que ya tenían sus vidas prácticamente marcadas desde la cuna y no convenía alimentar sueños imposibles. La educación, una vez más, como subversión.

No haré spoiler de cómo acaba el protagonista de esta historia pese a ser un personaje real y contar con libro, cómic y ahora película, aunque es fácil de imaginar con lo que he escrito hasta ahora. Y es que el statu-quo no quiere una educación que enseñe a pensar, sino a obedecer.

Su ejemplo abrió camino a tantos docentes imaginativos y transgresores de hoy. Personas que aman su profesión y se sobreponen a una burocracia ridícula, a leyes educativas cambiantes cada 10 minutos y pensadas para no pensar, sino para adormilar. Y muchos de ellos y ellas se rebelan y enseñan, enseñamos, a los alumnos a pensar, porque no queremos borregos.

La educación mediática: el analfabetismo del siglo XXI

Hoy, en 2023, aún me encuentro centros y docentes que me dicen que sus alumnos no han ido nunca al cine y que nuestras actividades es lo que les permite ver y hacer algo que pocas veces podrán hacer.

Es nuestro moderno mar. El cine nos hace pensar y nos educa, la película de la que os hablo hoy es un ejemplo pues tiene varios mensajes. Hay que acercárselo a los niños y jóvenes, pero no para que lo vean, sino que lo VEAN. Porque sabiendo lo que les ponen delante de sus ojos, aprendiendo a leerlo, podrán sacar sus conclusiones. Pensar por ellos mismos.

Esto no va de ideologías, si no de Humanismo. Santa Teresa de Jesús lo dijo hace más de 500 años: “Lee y conducirás, no leas y serás conducido”.

Por suerte, hoy día, en este pequeño rincón del mundo que es nuestro país, no nos jugamos la vida por enseñar a pensar, guste más o menos. Pero tristemente no es así en otras partes.

Y es que la educación, querido lector, es un acto subversivo por el que vale la pena luchar.

Héctor García-Monteagudo
Director de la Asociación Cultural Cineduca

NOTA:

“El maestro que prometió el mar” se estrena en cines de toda España el próximo 10 de noviembre de 2023, por si tenéis curiosidad en la historia que ha inspirado este post.